Un tema muy complejo el que tratamos en el artículo de hoy. El suicidio es un tema del que tendríamos que hablar tanto que se nos durmiera la lengua.

¿Qué dicen los datos?

Según el INE (Instituto Nacional de Estadística)

En 2013 fallecieron por suicidio 3.870 personas (2.911 hombres y 959 mujeres), situándose de nuevo como la principal causa externa de muerte. Traduciendo a nuestro lenguaje, el suicidio es la primera causa de muerte no natural. Superando a los accidentes de tráfico.

Hemos visto desfilar por las pantallas de nuestros televisores infinidad de campañas de la DGT para prevenir los accidentes de tráfico. En cambio, muy pocas veces hemos visto un despliegue así para hablar del tema del suicido. Eso nos lleva al siguiente punto.

Mitos sobre el suicidio

  1. No hay que hablar sobre el suicido porque da ideas: FALSO

    Tenemos que hablar sobre el suicidio. Los medios, los profesionales, los que lo han sufrido casos en ellos mismos o en sus familiares… Puede que pensemos que hablar abiertamente sobre el suicidio puede dar ideas a personas que no se fueran a suicidar. Esto es falso.
    El suicidio
    es un tabú y no por esconderlo , la gente va a dejar de suicidarse.

    Hay que dar una visión informativa y positiva del tema, y no una morbosa que saque lo peor de las personas. Es un problema real y los datos muy duros.
    Si crees que conoces a alguien con riesgo de suicidio habla con él. tiéndele la mano y apóyale. Contar con la ayuda de un buen círculo de apoyo es crucial para su recuperación.

  2. Los suicidas son enfermos mentales y el suicidio es de gente que «no está bien»: FALSO.

    Evidentemente , las personas que deciden acabar con su vida no lo están pasando bien. Pero ya sabes a qué nos referimos con ese «no está bien» que se suele decir. Las emociones desbordadas de tristeza y desesperación que sienten pueden deberse a circunstancias muy variadas : bajón emocional, una enfermedad difícil o dolorosa, circunstancias familiares…

    En nuestra consulta ( Psicólogos CastellónSom Teràpia) hemos oído muchas veces aquello de:  esto puede pasarle a cualquiera.

  3. La gente que habla de suicidarse no se suicida: FALSO

    Muchas personas, en un momento de calentón, hemos podido decir «un día de estos me suicidaré«. Lo podemos pronunciar pero nunca lo hemos llegado a plantear realmente.
    Los estudios nos dicen que la gente que se suicida previamente ha dejado alguna señal. Alrededor del 80% de los suicidas hablan de sus intenciones.

    Solo un matiz, hay ocasiones en las que se puede utilizar la palabra suicidio para manipular a alguien.
    «Si me dejas, me suicidaré»  No es fácil distinguirlo pero por nuestra experiencia debemos hacer esa distinción. Es una palabra fuerte y hay gente que la utiliza para sus propios fines.

  4. El suicidio es algo genético: FALSO

    Sabemos que en muchos casos la genética suele influir en mayor o menor medida. Tener familiares con episodios suicidas puede darnos más datos sobre cómo estudiar el problema. Pero no nos ayuda a solucionarlo, el suicidio no está genéticamente marcado sino que es un problema de la persona y debemos solucionarlo con la persona, sus pensamientos y su gestión.

  5. Alguien que quiere suicidarse no para hasta conseguirlo: FALSO UNA VEZ MÁS ¡Y VAN 5!

    Nada es para siempre, (como aquella serie de adolescentes de los 90). La gente cambia de opinión y, en ocasiones, después de un frustrado intento de suicidio algunos desean vivir. La gente que piensa en suicidarse no está 24 horas pensando en ello. Existen situaciones o momentos de peligro en los que pueden perder el control.

    Nuestra labor como psicólogos es hablar del tema, contestar preguntas, hablar en la radio, en la prensa… Para que cada vez más gente sea consciente del problema y busquen ayuda , para ellos o sus allegados. Estaremos ahí para lo que queráis.

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