Los niños y adolescentes tienen que relacionarse, jugar, ayudar en casa, aprender cosas nuevas, ir al colegio, hacer deporte. Todo ello es necesario, como necesario es que estudien. “Ponte a estudiar” o “Estudia más” se dice muy rápido, pero, ¿qué significa estudiar?

Estudiar no es solo memorizar y saberse algo de carrerilla. El estudio empieza por comprender. Para entender un concepto necesitamos prestar atención a la explicación o a lo que estamos leyendo. Y para prestar atención tenemos que estar motivados, es decir, tener un mínimo de interés. ¿Os dais cuenta de la cantidad de procesos que hay debajo de la palabra “estudiar”? Sigamos.
Una vez hemos comprendido qué es una división, un mamífero o la I Guerra Mundial, aún nos queda trabajo por hacer. Tenemos que elaborar material propio usando el que hemos reunido. Esto quiere decir que usaremos el libro de texto, los apuntes, lo que hemos leído en internet, lo que me ha explicado papá…para hacer nuestros propios resúmenes, esquemas o mapas conceptuales. Saber hacerlos requiere de práctica.
Ahora ya estamos listos para memorizar. Vamos a repetir y repetir la información hasta que quede grabada en nuestras cabezas. También podemos usar las conocidas mnemotécnicas que facilitan esta tarea.

Primer paso: saber qué falla

Si las notas de tu hijo no son buenas o los profesores te han advertido de que estudie más, lo primero es descubrir el proceso que hay que mejorar.
¿Le cuesta prestar atención a las explicaciones? ¿Está más atento a jugar con el lápiz? ¿Se niega a cumplir con el horario de estudio o a acabar los deberes? ¿No sabe cuáles son las palabras clave del texto? ¿Copia el texto en lugar de resumir? ¿Le cuesta memorizar?
Las dificultades para estudiar aparecen porque:

Puede que hayas intuido algo de esto, pero solo acudiendo a un psicólogo sabrás seguro cual es el responsable del bajo rendimiento de tu hijo.

Segundo paso: actuar en consecuencia

Después de haber evaluado la situación de tu hijo, tu psicólogo te dirá lo que tenéis que hacer para mejorar su forma de estudiar y, con ello, su calidad de vida.
Hablamos de calidad de vida porque no saber hacer algo es frustrante, podemos acabar creyendo que somos unos inútiles y tener la autoestima por los suelos. Por otra parte, los comportamientos desafiantes son una llamada de atención, hay algo debajo de eso. En cuanto a los problemas emocionales, es muy importante detectar qué le ocurre para poder ayudarle. Por último, un problema de atención o de lecto-escritura, como la dislexia, también resultan frustrantes y el niño puede interpretarlo como que es “tonto”.
Las soluciones son muy diversas según el elemento que falla. Pero la buena noticia es que HAY solución. Como todos los buenos remedios, tendréis que emplear tiempo, esfuerzo y, sí, dinero. Pero sabemos, por todos los padres que hemos conocido hasta ahora, que lo dais todo por vuestros hijos.

Consejos finales

som terapia no estudiaSiéntate con tu hijo a estudiar y fíjate en cómo lo hace. ¿Sigue un orden? ¿Sabe subrayar las ideas principales? ¿Tomó apuntes en clase?
Habla con su tutor/a. Puede que coincida contigo o que te diga cosas que no sabías en cuanto a su comportamiento, sus dificultades o sus puntos fuertes.
Si no lo ves claro o ya has intentado cosas que no han funcionado, no dudes en preguntar a tus psicólogos en Castellón y Benicarló a través del 622 550 101 o info@somterapia.es.
Y recuerda: es importante que te fijes en lo que falla para mejorar, pero fíjate también en lo que hace bien ¡y díselo!

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